Bueno para tu barriga y totalmente a base de plantas, este yogur de anacardo casero no requiere ingredientes locos y es totalmente fácil de preparar. La mayoría de los yogures veganos que ves en línea están hechos de carne de coco joven tailandesa, pero es difícil descifrarlos, y mucho menos encontrarlos en las tiendas. Por eso deberías probar este yogur de anacardo casero. Es mucho más fácil de hacer y súper cremoso. ¡Después de mezclar los anacardos, DEBE usar utensilios y cuencos de vidrio y madera! ¡No más metal! El metal matará a las agradables bacterias amigables que van a hacer el yogur. Este yogur de anacardo casero es fantástico, ¡tienes que probarlo!



Yogur de anacardo probiótico casero (vegano)

  • Libre de lácteos
  • Alto en proteína
  • Soy Free
  • Vegano

Ingredientes

  • 2 tazas de anacardos, remojados durante al menos 8 horas
  • 1/2 taza de agua
  • Polvo de 2 cápsulas probióticas
  • 2-3 cucharadas de jarabe de arce de grado B




Preparación

  1. Remoje los anacardos en agua tibia durante 8 horas durante la noche. Si tienes problemas, sumérgelos en agua hirviendo durante 30 minutos.
  2. Escurrir y enjuagar los anacardos. Agregue a la licuadora con el agua y el jarabe de arce.
  3. Agregue los anacardos mezclados a un recipiente de vidrio. Espolvorea el polvo probiótico sobre la mezcla de anacardos y luego revuelve con una cuchara de madera.
  4. Cubra el tazón con muselina y déjelo en un lugar cálido y oscuro durante 24 a 48 horas.
  5. Después de 24 horas, pruebe el yogurt, debe tener una textura espumosa y un sabor ligeramente ácido. Puede salir por otras 24 horas si le gusta su yogurt un poco más agrio. A las 48 horas, el yogur tendrá un fuerte sabor agrio.
  6. Almacenar en un recipiente hermético en el refrigerador.

Información nutricional

Calorías totales: 1237 # Carbohidratos totales: 96 g # Grasas totales: 88 g # Proteínas totales: 36 g # Sodio total: 69 g # Azúcar total: 42 g Nota: La información que se muestra se basa en los ingredientes y la preparación disponibles. No debe considerarse un sustituto del consejo de un nutricionista profesional.